Justicia poética en Porcuna


Hay tardes en la que el fútbol, ese juez implacable, decide devolver a quien lucha lo que le había sido arrebatado. En el Estadio San Benito de Porcuna, donde la grada aprieta como pocas en la provincia de Jaén, el CD Alhaurino firmó una epopeya que quedará grabada en la memoria azulilla: una batalla con héroes, un antagonista evidente y un desenlace iónico como clímax perfecto. 

El partido comenzó con un Alhaurino muy serio, consciente de la importancia del duelo y decidido a reafirmarse tras semanas complicadas. Desde el primer minuto los de Francis García mostraron un fútbol directo, incisivo y valiente, buscando sin complejos la portería jienense. 

La recompensa no tardó en llegar: en el minuto nueve, Óscar cazó un balón en la frontal y soltó un zapatazo imparable que puso el 0-1 y hacía justicia al dominio visitante. Lejos de especular, el Decano siguió insistiendo y en el minuto 19 rozó el segundo tanto, confirmando una superioridad que ya era evidente. 

Pero cuando más controlado parecía el encuentro, comenzó a emerger el antagonista del choque: el colegiado cordobés Lama Marcos. La primera gran polémica llegó en el minuto 29. Tomé realiza un saque de banda, el balón cae en el segundo palo y Ferrete, llegando desde atrás, manda el balón al fondo de la portería. 

Era el 0-2. Era legal. Era claro. Pero el arbitro lo anuló por un supuesto fuera de juego inexistente, como después confirmarían las imágenes. El enfado de la afición azulilla desplazada era más que comprensible. Y aún habría más. En el 42, Tomé cae dentro del área tras una zancadilla evidente. Todos lo vieron salvo quien debía verlo. 

Otra acción determinante ignorada. El primer tiempo concluyó con el 0-1 y un Porcuna que no había generado peligro alguno, pero con la sensación inequívoca de que el encuentro podía torcerse por factores ajenos al juego, algo demasiado habitual en ciertos feudos jienenses.

La segunda parte arrancó con el peor presagio. Aún no se habían cumplido dos minutos cuando un balón colgado al área termina en el empate local, obra del rojiblanco Óscar, justo después de una falta previa sobre Ferrete que quedó sin señalar. Jarro de agua fría. 

Y aun así, el Alhaurino sacó carácter. Sergio Oliva rozó el gol con un disparo cruzado y, en el minuto 54, Jarauta —con la moral renovada tras su convocatoria con la Selección Andaluza— culminó un pase en profundidad batiendo al meta local para poner el 1-2. 

Pero el antagonista quería protagonismo. Cuatro minutos después, en una acción donde los dos jugadores caídos eran azulillos, el colegiado señaló penalti para el Porcuna. Un absurdo que Juanse transformó en el 2-2, encendiendo a la grada y descolocando al Decano. 

El momento cumbre del despropósito arbitral llegó en el 62. Tomé se disponía a sacar de banda, el árbitro señaló incomprensiblemente hacia el lado contrario, y el Porcuna, avispado, ejecutó el saque rápido para aprovechar el desconcierto y marcar el 3-2 por mediación de Adriano. En treinta minutos, tres decisiones arbitrales directamente vinculadas a tres goles locales. Remontada local servida por el trencilla.

Los fantasmas de Torredonjimeno salieron al aceche. Pero si algo distingue al Alhaurino es su capacidad para levantarse cuando todo parece perdido. Y lo volvió a demostrar en Porcuna. Herido en el orgullo y conocedor de la injusticia que se estaba viviendo, el Decano se lanzó a por el partido con fe, pundonor y un espíritu competitivo admirable. 

Sergio Oliva estuvo a punto de igualar con un disparo rozando la cruceta. Luego, en una acción dentro del área, Ferrete fue agarrado de manera clamorosa; tampoco hubo pena máxima. La acción continuó y, en esa prolongación, Hatín apareció desde atrás para conectar un disparo que, tras golpear en el palo, terminó entrando para el 3-3 que restablecía parte del orden natural en el marcador.

El empate en lugar de aliviar al Alhaurino lo envalentonó todavía más. El Porcuna reculó y el árbitro parecía intentar frenar el ímpetu azulillo con decisiones cada vez más desconcertantes. Sergio Oliva volvió a ser derribado dentro del área —el defensor incluso bajándole el pantalón— sin que el colegiado quisiera ver nada. 

Poco después, en un centro colgado Lupi y Ferrete se disponían a rematar, pero el defensor local agarró al jugador azulillo a dos manos. Otra pena máxima ignorada pese a quedar captada en la galería fotográfica que muestra en el artículo La Decanoteca. El asedio era total. El San Benito, antes una olla a presión, enmudecía ante lo inevitable: el Alhaurino quería la victoria. Y la justicia poética estaba lista para aparecer.

Cuando el partido agonizaba y el árbitro miraba insistentemente su reloj, llegó la jugada definitiva. Una acción larga, llena de insistencia, empuje y alma. Falta colgada magistralmente por Sergio Oliva y aparece Raúl Sánchez, que con un remate de cabeza al límite del agotamiento empuja el balón al fondo de la portería. 

El esférico entra llorando, como si arrastrara toda la tensión acumulada. El 3-4 estalla en el marcador. El silencio se apodera de Porcuna. La justicia, por fin, se abre paso entre tanta adversidad para premiar al equipo que más lo buscó, más lo mereció y más lo luchó.

El Alhaurino firma así una victoria que es más que un triunfo deportivo: es una victoria moral, un golpe encima de la mesa, un mensaje a la categoría y un alivio clasificatorio que deja atrás el bache de resultados y sitúa al Decano en la zona media de la tabla. 

Ahora, con la moral por las nubes, el próximo objetivo será el colista CD Torreperogil en el Miguel Fijones, con la vista puesta en llegar al parón navideño lejos del peligro. Tarde épica, tarde de fe, tarde de justicia poética. Tarde de Alhaurino.

Atlético Porcuna: Javi Dela, Espín, Burgos (Edu Olea 70'), Adriano, Ramón (Migue 85'), Óscar, Juan Fraile, Fran Fraile (Rovira 45'), Joserra (Juanse 45'), Pablo y Luis Enrique (David Romero 83')

CD Alhaurino: Galisteo, Yago (Lupi 58'), Óscar, Tomé (Raúl Sánchez 65'), Jarauta, Hatim, Oliva, Manu Sánchez (Yerai 65'), Largo, Adri Ferrete y Dickson

Goles: 0-1, Óscar (9'); 1-1, Óscar (47'); 1-2, Jarauta (54'); 2-2, Juanse de penalty (58'); 3-2, Adriano (62'); 3-3, Hatim (70'); 3-4, Raúl Sánchez (95').

Árbitro: Lama Marcos, Rafael Jesús (Córdoba), Amonestó por los locales a Juanse, Joserra, Burgos, Pablo y por los visitantes a Yago, Óscar.

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